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Alma Vidaurre Arias | El Nuevo Diario - Economía

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En Nicaragua todavía no se contabiliza la cantidad de turistas que son atraídos por el golf.

Nicaragua, con apenas cuatro campos de golf, tiene un gran potencial para convertirse en un destino de los ejecutivos que gustan de ese deporte y que representan una pieza clave en la estrategia turística de este país, declararon fuentes vinculadas al tema.

En un campo de golf es donde se pueden firmar grandes contratos, declaró Gustavo Montiel, gerente general del Nejapa Golf & Country Club, uno de los campos que existen en Nicaragua.

En este país todavía no se contabiliza la cantidad de turistas que son atraídos por el golf, pero Montiel sostiene que la oferta de varios resort de golf en la costa del Pacífico está llamando la atención de los ejecutivos del extranjero.

“La masificación del deporte de golf en el mundo es innegable, las legiones de golfistas en el mundo se cuentan en decenas de millones, y en Nicaragua su número se incrementa cada día más (…) Nicaragua como destino turístico de golf tiene mucho potencial de crecimiento”, enfatizó Montiel.

Claudia Silva, directora de Mercadotecnia y Relaciones Públicas del Hotel Mukul Resort, en Guacalito de la Isla, explicó que en los juegos de golf las personas logran conocer las preferencias de sus potenciales socios, lo que facilita la firma de contratos de negocios.

“En una partida de 3 o 4 horas lográs conocer mejor a otros golfistas, lográs entablar conversaciones de negocios y de relaciones más personales, (algo) que otros deportes no te lo da”, señaló Silva.

Los golfistas son una clase de turistas “importantes para el país”, ya que por lo general son empresarios o profesionales de alto poder adquisitivo, explicó el gerente general de Gran Pacífica Resort, Adiak Barahona.

Poder adquisitivo

En Nicaragua un golfista puede gastar desde US$145 hasta US$900 más impuestos, declararon fuentes que promueven el deporte.

Entre la ronda de golf, alimentos y bebidas en el campo, el uso de un caddie (asistente del golfista), alquiler de palos de golf y las compras de pelotas, guantes, gorras y camisas con logo del club en la tienda, el consumo promedio por visita puede alcanzar los US$220 en el Nejapa Golf & Country Club.

En Guacalito de la Isla, por otro lado, el turista puede invertir hasta US$600 para tener derecho a tres rondas de juegos, dijo Silva.

En el caso de Gran Pacífica, jugar golf crea un efecto multiplicador que beneficia a las economías de Masaya, Granada, León y San Juan del Sur, ya que los turistas que practican ese deporte, además solicitan tours a esos destinos, agregó Barahona.

En este resort, un golfista y su pareja pueden gastar aproximadamente US$900 más impuestos, por cada día de estadía.

“Conforme la demanda del deporte incremente en nuestro país, como lo ha incrementado el turismo, este deporte tomará mayor auge en Nicaragua”, precisó Barahona.

En países como Costa Rica la promoción de este deporte permite que anualmente unas 34,000 personas practiquen golf, de acuerdo con diversas informaciones.

Cada año, las actividades relacionadas con el golf (estadía y compra de artículos deportivos) generan US$87.6 millones en ingresos a Costa Rica.

En Estados Unidos existen aproximadamente 29 millones de golfistas, con un poder adqusitivo anual de US$95,000 cada uno, en promedio, señaló Barahona.

“El golf es un deporte caro y no creo que esto vaya a cambiar. Es un turista que, por lo menos, juega y va de vacaciones a diferentes campos de golf, mínimo tres veces al año” indicó Silva.

Construir más campos

Nicaragua, según el gerente de Gran Pacífica, necesita de al menos 10 campos profesionales de golf, para convertirse en un destino internacional de los ejecutivos y amantes de ese deporte.

“Vamos en la dirección correcta, pero esto tomará al menos otra década (…) El golf es un compañero atractivo para el turismo, bienes raíces y actividades de responsabilidad social empresarial”, agregó Barahona.

El 90% de los turistas golfistas que visitan Gran Pacífica son originarios de Estados Unidos y Canadá, el restante es nicaragüense, propietarios de lotes dentro del resort.

En tanto, en Hacienda Iguana Golf and Beach Club, los turistas que visitan el lugar lo hacen por las hermosas playas de Tola, en Rivas, pero el 15% de los visitantes “lo hacen por el golf”, manifestó Luis Sánchez, administrador del lugar.

Esta práctica deportiva genera, en promedio, un ingreso de entre US$4,000 y US$5,000 al local, enfatizó Sánchez.

Por lo general, Hacienda Iguana Golf and Beach Club recibe a turistas norteamericanos, aunque de forma ocasional también llegan asiáticos.

Clave

La promoción del golf, según Silva, puede ser una pieza clave para el turismo nicaragüense, pero se requiere de más campos.

“Los golfistas de todo el mundo son como los surfistas, donde están los campos ellos van con tal de tener la experiencia. Si Nicaragua se vuelve conocido entre los golfistas, será porque tenemos por lo menos dos o tres campos muy afamados”, dijo Silva.

El turismo

Nicaragua es el país de Centroamérica que genera menos ingresos en concepto de turismo. Este año aspira a llegar a US$480 millones y recibir a 1.3 millones de visitantes.

Con la promoción del golf, la industria pretende captar parte de uno de los segmentos de turistas con mayor poder adquisitivo.